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Misa comienzo de curso 11-12

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EUCARISTÍA DE COMIENZO DE CURSO

30 – 09 - 2011

INTRODUCCIÓN

Hemos comenzado un curso nuevo. Hoy Jesús nos da la bienvenida de manera especial.
Este curso está marcado por la canonización de M. Bonifacia. Sabéis que es el día 23 de octubre en Roma.
El eslogan para este año es: “Mirando a Bonifacia: trabajamos, confiamos y amamos”
“Su bondad era notoria en Zamora”, en esta casa, donde late con tanta fuerza esta frase, pedimos que ella sea nuestro ejemplo de educadora. Que aprendamos sus mismas actitudes. Los educadores formando personas a su estilo, estilo aprendido de Jesús en el taller de Nazaret. Los alumnos realizando un trabajo bien hecho, creyendo en Jesús y amándonos todos por igual.
Es nuestro deseo mantener vivo el proyecto de Bonifacia. Que nuestro colegio sea un auténtico taller, aprendiendo a construir, nuevos caminos que hagan posible un mundo más humano y solidario. Que todos los seres humanos tengamos las mismas oportunidades y el mismo derecho a la felicidad.
Se lo pedimos al Señor, por intercesión de M. Bonifacia, casi santa ya, luz y camino en nuestra tarea educativa. Que hagamos el bien desde lo cotidiano y sencillo de cada día.
Primera lectura.
Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses:
Hermanos:
Sois elegidos de Dios, pueblo suyo y objeto de su amor. Revestíos pues de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Soportaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga motivos de queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos vosotros también. Que la paz de Cristo reine en vuestros corazones; a ella os ha llamado Dios para formar un solo cuerpo. Y sed agradecidos.
Palabra de Dios.
Mateo, capítulo 5, 13-17
Vosotros sois la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte. No se enciende un candil para taparlo con un celemín, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa. Brille igualmente vuestra luz ante los hombres, de modo que al ver vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre del cielo. No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir.

PETICIONES

1. Te pedimos Señor, por nuestro mundo, con sus problemas y sufrimientos. Por la Iglesia presente en cada rincón del planeta, para que sea presencia evangelizadora y ayude a todos los hombres a acercarse más a Jesús.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Estamos en el año de la Canonización de M. Bonifacia. Pedimos por los heridos de la vida, por los desempleados, por las mujeres sin trabajo y las trabajadoras pobres, eran “las niñas de sus ojos “. Para que el carisma recibido siga vivo y todos nos sintamos responsables de las desigualdades sociales.
ROGUEMOS AL SEÑOR

3. Por nuestras familias, para que vivan unidas y no les falten los medios económicos para vivir.
ROGUEMOS AL SEÑOR.


4. Que a lo largo del curso descubramos el valor de lo que significa el trabajo, la fe y el amor y nos ayudemos unos a otros a vivirlo.
ROGUEMOS AL SEÑOR.


5. Por todos los alumnos del colegio, para que seamos capaces de crear un ambiente de cercanía, de amistad y colaboración, tratándonos con respeto y cariño.
ROGUEMOS AL SEÑOR.


6. Por todos los que formamos la comunidad educativa para que fieles al Espíritu de M. Bonifacia hagamos de esta casa un taller y aprendamos a construir un mundo más humano y solidario.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

OFERTORIO

Ofrecemos el TRABAJO, “un trabajo bien hecho”, eso decía M. Bonifacia. Que nos ayude a ser personas, nos capacite para la vida y sea lugar de encuentro y convivencia.

Ofrecemos, la FE; la que tu nos das como regalo, la que va creciendo poco a poco en nuestro corazón cuando confiamos en Ti, cuando rezamos y cuando tratamos a todos como verdaderos hijos tuyos.

Ofrecemos el AMOR, otro regalo tuyo. A nosotros nos gusta que nos quieran. El amor que tú nos has dado es para compartirlo. “Amémonos todas/os por igual, pues todos somos iguales delante de Dios” decía M. Bonifacia.

Ofrecemos esta flor: este verano Alba falleció en accidente de tráfico, tenía 22 años, antigua alumna de esta. Tenemos un recuerdo especial para ella, ya en el cielo, y para sus padres.

En el pan y el vino ponemos el deseo de que a nadie le falte el pan de cada día.